no somos nostálgicos, más que nada porque no hay nostalgias como las de antes
Header

¿A quién no le gustaba de pequeño subirse a los árboles? Nunca he conocido a nadie que no haya disfrutado entre las ramas de un viejo árbol. Pero es que lo nuestro era exagerado, ya que en el pueblo había centenares y de todo tipo y teníamos auténtica afición a coronarlos todos. No todas las ramas soportaban nuestro peso y en más de una ocasión acabamos haciendo compañía a nuestras bicis que esperaban, pacientes y magulladas, junto al camino. (más…)

Please follow and like us:

Bic

No fallaba, en ese momento en el que más desesperados estábamos por conseguir dinero para el viaje de estudios siempre llegaba alguien y comentaba la historia del millón de bolis BIC o el kilo de chivatas. Lógicamente, primero aseguraba su autenticidad diciendo que conocía a un amigo del novio de su prima que lo había conseguido, introducción indispensable a toda leyenda urbana.

La historia era tan inverosímil como que BIC te enviaba un millón de bolis completamente desmontados en sus cuatro partes: cuerpo del boli, mina, capuchón y botón superior y vosotros lo único que teníais que hacer era repartirlos entre toda la clase y montarlos. Si lo conseguiaís os llevabáis un millón de pelas, si no llegabas a la cantidad acordada te quedabas sin nada. ¿Lo intentamos? (más…)

Please follow and like us:

La escena es reconocible: casa del pueblo, en verano, los mayores echan la siesta y nos dicen que no molestemos, que nos vayamos de casa. El calor es insoportable. Llevamos dos días con la misma ropa, restos de polvo, barro y algo de sangre de alguna herida leve (típico arañazo al subir a algún árbol a coger almendrucos). Un zumbido silencioso invade el pueblo que parece en siesta. Las tiendas están cerradas, solo un par de chicos, los de Damián, juegan en la higuera. Pero nosotros ya sabemos que hacer hasta que abra David su tienda de chucherías: Vamos al río a coger moras. (más…)

Please follow and like us:

Grandes preguntas que nos hacíamos de bien pequeños (sobretodo las chicas). Y no era difícil adivinarlo si se tenía aquel artefacto de papiroflexia que nunca aprendí a hacer (para hacerlo tenías que ser ingeniero por lo menos…) ni como se llamaba, y es que aquel artilugio tenía las respuestas a tus dudas. Tus decisiones y el destino jugaban, eso sí, cartas importantes para desvelarte dichas respuestas. Pero… ¿Cómo se utilizaba aquello? (más…)

Please follow and like us:

Auto de choque

Reconócelo, lo único que te interesaba, a principios de los ochenta, de toda la feria era esa atracción que siempre estaba al fondo, la más grande y oscura de todas: los autos de choque, tu hábitat. ¿Un territorio sin ley? No exactamente. Aunque no estaban escritas en ninguna parte todos conocíamos perfectamente las reglas básicas para convertirte en el amo de la pista (de choque) y claro, había que cumplirlas si no querías parecer un pringaó. (más…)

Please follow and like us:

El anuncio está escrito en rotulador sobre cartulinas de colores por todos los pasillos. Nos mandaron hacer dichos carteles en clase y los mejores, nos dijeron, se pondrían para que todo el mundo los viese. Algunos solo son letras, otros intentan imitar el logotipo de la Expo de Sevilla, otros han dibujado, mal, a Curro, la mascota, pero lo importante es que tenemos viaje a la vista. (más…)

Please follow and like us:

Huelo a carne humana…

septiembre 7th, 2012 | Posted by Javier Ikaz in Al recreo | Costumbres EGB - (27 Comments)

¿Jugamos a “Huelo a carne humana”? Vale, pero te la quedas tú. Aquello era lo más divertido, y cuanta más gente jugase mejor todavía. Primos eramos muchos y la casa enorme, aunque solo con una habitación nos valía. No necesitábamos nada más que una habitación, bajar las persianas y esconderse. Mientras, el que se la quedaba estaba fuera, contando hasta 20. (más…)

Please follow and like us:

Y es que algo tienes que ser, eso está claro. No puedes ir a clase sin tener preferencia por un grupo. Esta pregunta se hacía muy común en los pasillos o en el recreo. Tenías que ser de algo a la fuerza. Y ese algo lo dictaba la ropa que llevabas (de marca o no) y sobretodo la música que escuchabas. A menudo ser de un grupo te enfrentaba a los otros, y es que no era normal ver a un rocker escuchando a Metallica o a un punky escuchando a Modestia aparte. (más…)

Please follow and like us:


Y es que mira que somos burros los tíos, es cierto eso de que no vemos el peligro. Eso sí, lo pasamos genial en aquel campamento. Posiblemente sea el primer recuerdo que tengo de un verano sin padres. En el colegio llevaban meses con aquellos carteles, animándonos al campamento, colonias que llamaban nuestros mayores. Aquel año era a O. un pueblo, según decían, precioso, mucha montaña, muchos lagos, muchos ríos… Lo que nos costó convencer a los padres para que nos dejasen ir ¿Te acuerdas? (más…)

Please follow and like us:

¿Quieres salir conmigo?

agosto 29th, 2012 | Posted by Javier Ikaz in Costumbres EGB - (61 Comments)

Había llegado el momento, el corazón palpitaba fuerte. Los días de verano pasaban más rápido de lo deseado y el calor era insoportable. La plaza estaba abarrotada de gente. Había grupitos de personas amontonados en las puertas de los bares, comiendo rabas y bebiendo marianitos. La orquesta había avisado que sería la última canción, pero que a la noche volverían. Por eso había que aprovechar esa última canción. Todo tendría que estar listo para la sesión verbenera de la noche. Pero había que acercarse y hacerle la pregunta. ¿Quieres salir conmigo? (más…)

Please follow and like us:
no

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies